En mis formaciones y mentorías, hay una confusión que se repite con frecuencia.
Una y otra vez me encuentro con profesionales que no tienen clara la diferencia entre seguir y conectar en LinkedIn.
Y no les culpo.
La propia plataforma, en mi opinión, no lo deja del todo claro, lo que provoca errores estratégicos que pueden afectar el crecimiento de tu red o la visibilidad de tu contenido.
Así que hoy vamos a aclararlo, de forma sencilla y directa.
Porque cuando entiendes bien cómo funciona LinkedIn, puedes sacarle muchísimo más partido.
¿Qué significa SEGUIR a una persona en LinkedIn?
Cuando sigues a alguien en LinkedIn:
• No estás enviando una solicitud de conexión.
• Estás diciéndole a la plataforma: “Me interesa lo que esta persona publica.”
• Verás en tu feed las publicaciones, artículos o reacciones de esa persona.
• No podrás enviarle mensajes privados (porque no sois contacto directo).
Seguir es ideal cuando quieres estar al tanto de referentes, expertos o líderes de opinión, pero no necesitas una interacción directa con ellos.
Ejemplo: Imagina que admiras a una experta en liderazgo en Silicon Valley. Te interesa lo que comparte, pero no necesitas escribirle. Entonces, la sigues.
¿Qué significa CONECTAR con una persona en LinkedIn?
Cuando decides conectar con alguien:
• Envías una solicitud de conexión.
• Si la otra persona la acepta, pasáis a ser contactos de primer grado.
• Ambos podéis ver vuestras publicaciones, comentar, reaccionar y, lo más importante, enviar mensajes privados.
Conectar abre la puerta a una relación más cercana:
Intercambiar ideas, colaborar, hacer networking o generar oportunidades de negocio.
Ejemplo: Conectas con una responsable de RRHH de una empresa donde te gustaría trabajar. Así podrías entablar conversación, mostrar tu interés o compartir tu perfil de forma directa.
¿Cuándo seguir y cuándo conectar?
Depende de tu estrategia personal o profesional:
• Sigue a personas que te inspiran, con las que no necesitas hablar directamente.
• Conecta con profesionales que conoces, con quienes compartes intereses, o con quienes te gustaría colaborar o iniciar una conversación.
Y un tip importante:
Personaliza tus mensajes.
Marca la diferencia y explica por qué quieres conectar.
¿Y si me he equivocado al conectar con alguien?
No pasa nada.
Puedes eliminar la conexión sin que la otra persona reciba una notificación.
LinkedIn te lo pone fácil para que tengas una red de valor real.
Conclusión
Entender la diferencia entre seguir y conectar te ayuda a usar LinkedIn de forma más inteligente.
Gestionar bien tu red no es cuestión de acumular contactos, sino de crear relaciones de valor.
Así que antes de hacer clic, pregúntate:
• “¿Quiero estar al tanto de lo que publica?”
• “¿O quiero establecer una conversación directa con esta persona?”
Ambas opciones son útiles, siempre que sepas cuál es tu objetivo.
¿Quieres más consejos como este para aprovechar todo el potencial de LinkedIn?
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