NETWORKING PROFESIONAL: LA CLAVE PARA ACCEDER AL 85% DE LOS EMPLEOS

Networking en Linkedin

Hay gente que empieza a hacer networking solo cuando se queda sin trabajo.
Es como ese conductor que pisa el freno justo en el semáforo en rojo y espera que el coche frene a tiempo.

Spoiler: muchas veces no frena.

Porque el networking no se improvisa. No es “apretar el botón” cuando lo necesitas, es mantener el motor en marcha mucho antes de llegar a la curva.

Hay quien piensa que el networking funciona como un semáforo:

  • Verde → Avanza.
  • Rojo → Para.
  • Naranja → Decide si aceleras o frenas.

Y entonces, ¿cuándo empiezan a hacer networking?
Cuando ven el semáforo en rojo. Es decir, cuando pierden el trabajo o necesitan uno nuevo.

Spoiler: muchas veces llegan tarde y el coche ya ha chocado.

El networking no se improvisa. No es apretar un botón de emergencia. Es mantener el motor en marcha antes de que aparezca la curva.

El pastel invisible de las oportunidades

Aquí viene un dato que pocos cuentan en voz alta:

  • El 85% de los trabajos se consiguen gracias a contactos【RecruitIsland】.
  • Y lo más sorprendente: el 70% de las vacantes nunca se publican【RecruitIsland】.

¿Lo has procesado?
Si solo aplicas a portales de empleo, estás compitiendo por un trozo minúsculo del pastel.

La mayoría de las oportunidades están en otro sitio:

  • En recomendaciones directas.
  • En una charla de pasillo en un evento.
  • En ese colega que pensó en ti antes que en nadie más.
  • Las mejores oportunidades también están en LinkedIn, pero solo llegan a quienes saben construir relaciones auténticas y aportar valor antes de pedir.

Es como ir a una fiesta y esperar comer tarta… cuando la tarta está en la cocina, lejos de la mesa del salón.

Networking real vs. “dar like”

Uno de los errores más comunes es pensar que interactuar en LinkedIn con un par de “me gusta” ya es hacer networking.
Es como creer que mandar stickers graciosos en WhatsApp te convierte en el mejor amigo de alguien.

El networking real se construye de otra manera:

  • Compartiendo valor de forma constante (no solo cuando lo necesitas).
  • Tomando cafés y hablando de proyectos, aunque no haya nada concreto a la vista.
  • Manteniendo contacto con antiguos colegas, clientes o proveedores, porque nunca sabes dónde aparecerá la próxima oportunidad.

👉 La confianza no se construye con un clic. Se cocina a fuego lento, como una buena paella.

 El error más grande: esperar al último momento

Muchos esperan a quedarse sin empleo para activar su red.
Y eso es como invitar a alguien a cenar después de 5 años de silencio… justo el día en que necesitas pedirle dinero prestado.

El networking no va de pedir favores. Va de aportar antes de pedir.

Hazte estas preguntas:

  • ¿A cuántas personas de tu red les has escrito este año sin necesidad de pedir nada?
  • ¿Qué contenido has compartido que pueda ser útil a otros?
  • ¿Cuándo fue la última vez que ofreciste tu ayuda desinteresadamente?

Tu plan de acción

El networking no se mide en número de contactos, sino en personas que confían en ti.

Así que si quieres de verdad construir una red sólida, empieza con estos pasos:

  1. Comparte conocimiento útil con tu red.
  2. Acércate a profesionales de tu sector sin esperar nada inmediato.
  3. Participa en eventos presenciales: una conversación cara a cara genera más confianza que meses de interacción online.
  4. Mantén el contacto con tu círculo, incluso cuando no lo necesites.

 Conclusión

El networking no es magia. Tampoco es cuestión de suerte.
Es estrategia, constancia y, sobre todo, autenticidad.

No se trata de tener más contactos.
Se trata de ser más valioso para ellos.

Y recuerda: la mejor red de contactos se empieza a construir cuando no la necesitas.

👉 ¿Quieres aprender a crear una estrategia de networking que funcione de verdad y que te abra puertas (incluso a esas vacantes que nunca se publican)? Escríbeme y lo trabajamos juntos.

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